Faro de Santa Catalina, la guía de los marineros

Faro de Santa Catalina

Situado en Lekeitio, un pequeño pueblo pesquero de la costa vizcaína, El Faro de Santa catalina es el primer y único faro visitable de todo Euskadi. El pueblo en el que lo podemos encontrar siempre ha tenido un fuerte vínculo con el mar debido a la pesca. Antiguamente, nuestros antepasados subsistían mayoritariamente gracias a lo que conseguían en sus salidas al mar cantábrico, salidas que a veces se alargaban varios meses.

En estas famosas salidas, los faros eran vitales. Los pescadores o «arrantzales» como aquí los conocemos, se guiaban gracias a estos faros. La luz que desprendían simbolizaba la vuelta casa y una buena dosis de esperanza. Este faro en concreto, el Faro de Santa Catalina, lo podemos encontrar al norte de la villa costera, en el cabo Antzoriz, a 20 minutos a pie del pueblo, un paseo espectacular entre acantilados.

La costa de Bizkaia tiene cuatro faros; uno en Getxo, otro en Gorliz, otro en Bermeo y el Faro de Santa Catalina en Lekeitio. Este último, es sin duda el más destacado. Además de ser el único de los cuatro que permite visitas, fue el primero, inaugurado en 1862. El faro está a 46 metros sobre el mar en el cabo que le da nombre y mide 13 metros de altura. Comenzó a funcionar con una lámpara de aceite que más adelante fue sustituida por una de petroleo. El farero era quien se encargaba del alumbrado y el mantenimiento del faro, figura de la que hoy se prescinde debido a la automatización del faro.

Faro de Santa Catalina

Cuando el último farero abandonó el lugar, se decidió hacerlo accesible al público y se abrió un Centro de Interpretación de la tecnología de la navegación donde aprendes sobre señales, luces, clases de orientación, estrellas o avistamiento de ballenas, y, además, descubres las condiciones de vida de los arrantzales. La visita recorre las estancias en las que vivía la familia del farero y una pequeña sala habilitada para la recepción de los fareros. La linterna del faro es la única parte que no se puede visitar ya que sigue en funcionamiento en la actualidad. Al final de la visita tendrás la posibilidad de aplicar lo aprendido en un viaje virtual a bordo de un pesquero que realiza la ruta marítima entre Lekeitio y Elantxobe.

Sin duda es una experiencia totalmente recomendable tanto por el paseo por el casco antiguo de Lekeitio como por la visita al propio faro. Disfrutarás de unas vistas inigualables y te empaparás de la auténtica cultura pesquera de Euskadi.

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